Artículo de opinión - TAREA de la maestría en Consultoría Interna y Externa
Instituto Empresa Inteligente - Materia: La consultoría como profesión
Maestro: Ramón Ponce Domínguez
Es desconcertante lo que está sucediendo a nivel mundial en la actualidad, las empresas siguen pretendiendo vender sin importar la situación de las personas que se supone les consumirán, vivimos en un planeta donde 49 entidades son países y 51 son EMPRESAS. Corporaciones que se rigen por motivaciones puramente económicas, jamás humanistas, la mayor parte de ellas explota a sus trabajadores, muchas de ellas cuentan con subsidiarias que pagan sueldos indignos a seres humanos que fabrican bienes materiales que venden en muchísimo dinero, incongruentemente con los sueldos que pagan. Tenemos empresarios millonarios con trabajadores en la miseria, ésa es nuestra realidad actual, aunque los medios, más bien los dueños de los medios, no deseen que nos enteremos de ellos, basta con investigar un poco para descubrir lo que sucede verdaderamente.
Mientras las “cumbres”, simposios, congresos y todo tipo de eventos a nivel mundial sigue proliferando, nadie, mucho menos los asistentes a las mismas, ya sean consultores o empresarios se dan cuenta de lo que sucede: organizaciones tales como el Instituto para la Competitividad Empresarial de Estados Unidos, es el primero en IMPEDIR que se acuerden iniciativas para la sustentabilidad ambiental, ni se diga sobre la temática de sueldos y prestaciones, su enfoque NO va por ahí.
De esta manera, la mayor parte de los consultores poseen gran potencial, pero también poseen gran ignorancia de CÓMO funcionan los gobiernos, los bancos y las empresas, tal es la dominación del esquema capitalista en el que vivimos actualmente, mismo que se encuentra resquebrajado y que de nosotros depende su futuro.
Esta es la gran oportunidad del consultor del siglo 21, ser alguien CONCIENTE, que despierta al empresario u organización que lo contrata, a pesar del “que dirán”, a pesar de poder perder al cliente y a pesar de ser tachado como “loco”, “demasiado liberal”, o “raro”. El cuestionamiento va para todos los consultores que lean este artículo: “¿Cuál es tu MISIÓN como consultor?, ¿Es seguirle el rollo a quien te contrata, para que vea resultados y te pague y listo?, ¿Es cuestionarlo hasta la médula para que abra los ojos a la realidad imperante?, o ¿Es presentarle la mayor cantidad de información posible, las herramientas o técnicas que te sean posibles para que sea más FELIZ?.
Con ello nos encontramos con la disyuntiva de decidir la línea de consultoría que llevaremos a la práctica y el compromiso que nos levanta día a día para continuar con esta labor, es por ello que yo cuestiono: ¿De qué le sirve a alguien que mejore su rentabilidad y crecimiento de capital, o las ventas o la utilidad o el indicador empresarial que más les guste, si no puede llevarse bien con sus hijos?, ¿De qué sirven todos los carros, empresas, dinero del mundo, si no tenemos amor, salud y felicidad en nuestra vida?... ¿No es la labor de consultor hacer ver a su cliente que es lo MÁS IMPORTANTE en VERDAD?.
Me apasiona el tema y hago lo máximo que puedo por transmitir en palabras escritas mi sentimiento de frustración y vergüenza por todos los consultores que no están ayudando a cambiar el planeta con su trabajo, por que es tal mi convencimiento de que para eso estamos, que definitivamente espero que por lo menos quien me lea se cuestione sobre esto:
¿Dónde está el consultor o consultores que asesoraban a Felipe Calderón cuando prometía quitar la tenencia?
¿Dónde está el consultor o consultores de Barak Obama cuando sigue enviando tropas a guerrear?
¿Dónde estaba el consultor o consultores de quienes deciden a quién dar el premio Nobel?
¿Dónde están los consultores de Belinda, cuando aparece en espectaculares afirmando que “ella ya toma coca-cola zero”, cuando es veneno prohibido en varios países?
¿Dónde están los consultores de este país, cuando se permiten las compras millonarias de Bancos exentas de impuestos (caso Bancomer)?
Mis preguntas podrían continuar hasta el infinito, son miles los casos donde me pregunto: ¿Dónde estábamos los consultores?, ésa es nuestra gran desgracia: que NO estamos, y cuando estamos - físicamente- NO ESTAMOS CONCIENTES de lo que estamos haciendo… No estamos despiertos, muchos de nosotros no estamos aconsejando lo mejor, sino lo que CREEMOS que es mejor, así que como consultores hay que tener mucho más cuidado de lo que LEEMOS, de lo que VEMOS, de lo que OÍMOS, ya que nuestras fuentes son vitales para nuestra credibilidad, personalmente la profesión ha perdido credibilidad, por lo menos para mí, y seguirá así, cada vez peor, a menos que los consultores decidan ser INVESTIGADORES, decidan DESPERTAR y expander su conciencia, decidan DAR EL EJEMPLO y también, decidan ser verdaderos MAESTROS, como decía mi maestro, consultor asesinado por hablar “de más”: “El verdadero maestro no enseña lo que SABE, enseña lo que ES…”.
Algunas fuentes:
Proyecto Corporación-Nación vs Proyecto Estado-Nación, CiePac: Centro de investigaciones económicas y políticas de acción comunitaria, http://www.ciepac.org/boletines/chiapasaldia.php?id=463
Cumbre secuestrada por transnacionales, Eduardo Tamayo G., http://www.margen.org/global/secues.html
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