* CONSCIENCIA PLENA *

Aportando chispas de luz de conciencia con citas, ligas, investigaciones e información muy diferente a la que encontrarás en los medios masivos de comunicación, presento otras formas de hacer las cosas, de ver la vida, de sentir, CREYENDO y por consiguiente CREANDO nuevas realidades a partir de la premisa de que sólo haciendo cosas diferentes, es posible producir resultados diferentes... aquí está mi gotita en el océano... Gracias!

viernes, 21 de septiembre de 2012

Equinoccio de Otoño, tiempo de preparación...


¿Qué podemos hacer -física, emocional, mental y espiritualmente- durante los tres meses de otoño, para prepararnos para el invierno?

El equinoccio está relacionado con el movimiento de la tierra alrededor del Sol, y es el momento que la luz de nuestra estrella pasa de un hemisferio al otro, cruzando la línea del Ecuador. Fácilmente, podemos percibir que, como está terminando el verano en el hemisferio Sur, sabemos que la luz solar cruzará la línea del Ecuador hacia hemisferio Norte.

Esta situación particular da origen a una de las 4 estaciones del año. Los Equinoccios para el hemisferio Sur es el Otoño, y para el hemisferio Norte es la Primavera. En el equinoccio  se da una igualdad en las horas del día y de la noche.

Los equinoccios, dentro de las experiencias de vida de los seres humanos, posibilitan la preparación para los solsticios otros dos momentos del año que también está asociados al movimiento del Sol.

Los solsticios dan origen a las estaciones del año del Invierno y Verano, que tienen como característica mayor diferencia entre las horas del día y de la noche -en el invierno tenemos más horas noche, en el verano más horas día.

Como dijimos anteriormente, los “equinoccios preparan los solsticios”, podemos decir que el Otoño está relacionado con el Invierno. Pensemos en conjunto: verano, sol, brillo, luz que nos invita a estar en el mundo externo, hacia fuera.

Cuando termina el verano, obviamente va venir Invierno, lo que deberá llevarnos al movimiento hacia adentro. El Otoño es el inicio de movimiento externo que se retrae para cambiar la dirección externa hacia a la interna.

Lo que podemos hacer durante los próximos tres meses -física, emocional, mental y espiritualmente- es prepararnos para el invierno.

Cualquier persona mayor te respondería a la pregunta: ¿Qué se hace en otoño? "Se teje, se aprender a bordar, a preparar las conservas, se hace cosas para recibir el invierno."

Es una estación del año que tiene características de mundo interior, de estar hacia adentro, buen momento para estar preparando los libros que podemos leer en estos momentos, de tareas “del hogar” que queremos ejecutar como limpiar el sótano, las cosas que están guardadas hacen mucho, los armarios, etc.

Como vivimos un mundo moderno -siempre es moderno en el hoy- que es obsesivamente activo, donde predominan las acciones hacia fuera, toda esta propuesta puede ser interpretada -psicológicamente- como un momento desagradable, surgen resistencias a mirar hacia dentro y con ellas el desgano, la falta de motivación, la apatía.

Para captar fácilmente este concepto tomemos como ejemplo el chico que es llevado por su madre a jugar en la plaza, a nadar en el lago del parque, estar horas al aire libre.

Un determinado momento esta gran actividad terminará y esta madre querrá y llevará el chico a su casa a descansar. La primera reacción del chico es de discordancia total, de bronca, de máxima resistencia, y termina retornando a casa enojado, llorando e triste.

El otoño para algunas personas trae una cierta desacomodación, que viene del no querer salir de la plaza, del no querer retornar a casa y descansar, de manifestar la máxima resistencia a la entrada en el mundo interno.

Son las adicciones a las cosas del "mundo moderno", del mundo excesivamente activo, que está siempre hacia fuera, pero que tiene como consecuencias, por ejemplo, el estrés y otros desequilibrios nocivos para el mantenimiento de nuestra salud.

Es muy importante la práctica de lo activo y de lo pasivo, practicar con uno mismo el movimiento hacia fuera y el movimiento hacia adentro. Es importante que las madres enseñen a los chicos que existe determinado momento que se va afuera, que se juega, que se corre y, determinado momento del día que se entra en casa, que se aprovecha para aquietar las emociones/acciones y se descansa.

El chico que vuelve del parque, toma baño, empieza a aquietar sus acciones en el agua, ablanda la corriente sanguínea de los músculos, se afloja; después, puede jugar dibujando, vendo una película o haciendo alguna manualidad. Ahora la actividad tiende a ser interna y no hay acción del cuerpo, que se prepara para el descanso.

Si desde chicos tenemos estas referencias, será más fácil ir observando, administrando constantemente nuestros movimientos externos e internos.

Esta es la calidad de los equinoccios: aprender a administrar lo interno y lo externo. Cuanto más nos educamos para los dos movimientos, tendremos mejor salud física, emocional, mental y espiritual.

La enfermedad es sinónimo de desequilibrio y el primer gran desequilibrio, en las experiencias cotidianas de vida de hoy, es la relación entre interno y externo.

También debemos achicar la manifestación psicológica, aceptando que siempre antes y después de lo externo existe un interno, y eso no tiene que presentarse en las experiencias como desgano o apatía.

Lo interno también puede ser muy activo y la gran diferencia es que se hace dentro -dentro de casa/cuerpo - y no fuera.

Todas las actividades que nos lleven a comprendernos, aceptar las polaridades en todo, reconocernos y rediseñarnos, así como reflexionar y descansar, se pueden hacer en estos momentos.

El Otoño pide creatividad interna que será complementada por la sensibilidad del mundo de adentro. Estas dos cosas juntas traen gran potencia energética, que se acumula durante todo el invierno para que podamos dentro de seis meses volver a hacer el giro de dirección e ir hacia a la Primavera/Verano, a lo máximo de externo.


Basado en el escrito de: 
Sandra Lía Bonsaver
http://www.enplenitud.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores